Los pueblos indígenas figuran entre las poblaciones más vulnerables del mundo. Este Día Internacional ofrece la oportunidad de sensibilizar a la opinión pública a su situación precaria, en particular en el ámbito de la migración, que es el tema de 2018.

La migración condiciona el modo de vida de numerosos pueblos indígenas, ya se trate de sociedades de pastoreo organizadas en torno al calendario de la trashumancia, como los criadores de ganado m'bororo de África Occidental, cuyas trayectorias estacionales abarcan varios miles de kilómetros, o de pueblos de cazadores recolectores que se desplazan a lo largo de varios cientos de kilómetros cuadrados, por ejemplo, en el desierto de Kalahari o la cuenca del Congo, a fin de beneficiarse de los recursos singulares de su ecosistema y de mantener un delicado equilibrio.

Sin embargo, actualmente los pueblos indígenas están cada vez más expuestos a las migraciones forzadas, que a menudo son el resultado de desastres ecológicos o conflictos sociales y políticos. Son expulsados de sus territorios, y ven que sus estilos de vida y culturas se desintegran y, con frecuencia, las perspectivas de retorno se desvanecen.

Nuestra Organización trabaja con los pueblos indígenas para ayudarles a aceptar los retos que les afectan, de conformidad con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

En Sudán del Sur, en colaboración con las autoridades locales y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la UNESCO dirigió un programa de estudios destinado a los pastores, que allanó el camino para el establecimiento de sistemas educativos adaptados a las poblaciones trashumantes. DG/ME/ID/2018/26 - página 2 Además, para hacer frente a las migraciones forzadas, la UNESCO promueve políticas de inclusión recurriendo a distintas redes, como la Coalición Internacional de Ciudades Inclusivas y Sostenibles, que contribuye a la acogida de los refugiados y los migrantes.

En este Día Internacional, reafirmamos nuestra total adhesión a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, aprobada en 2007, y hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que se movilice a fin de garantizar el pleno respeto de la dignidad, el bienestar y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas.